¿QUÉ ES
LA ADOLESCENCIA
?
La
adolescencia es
una etapa de tránsito
complicada, en la
que el ser humano
deja de ser niño
y aprende a comportarse
como un adulto único,
autónomo,
independiente,
responsable y
válido.
Este
viaje es el
más
difícil
que tiene que
realizar una
persona, puesto
que no es fácil
dejar la protección
incondicional
de los padres
para lanzarse
al abismo
del mundo
exterior
en el que
nadie los
conoce,
los protege
ni les
perdona.
Durante
más
de diez años
los niños
han estado descubriendo
cómo
son los padres y lo
que pueden esperar
de la vida en el hogar.
Ahora les toca embarcarse
en una nueva aventura:
averiguar que sucede
fuera de casa. Es
absolutamente necesario
saberlo para lograr
madurez y preparación
adulta. El problema
es que el chico y
la chica aún
carecen de experiencia
para caminar con
total independencia.
Necesitan el apoyo
de alguien y no precisamente
de los padres.
Esta
etapa se presenta
como un periodo de
crisis ligadas a distintos
tipos de factores.
De
orden fisiológico,
porque empiezan
las transformaciones
corporales de la
pubertad. (Desarrollo
de los órganos
genitales, primeras
reglas y primeras
erecciones. Estos
cambios desorientan
totalmente al
adolescente. La
imagen del cuerpo
pasa a ocupar
el centro de sus
preocupaciones.
También
le afectan los
problemas físicos
como la talla,
la obesidad, acné...
etc. También
de orden sociológico
con la accesión
al "pensamiento
formal".
El
cambio más
significativo se sitúa
en el ámbito
de la sexualidad,
que tiene ahora la
posibilidad de la
satisfacción
fisiológica.
El flirteo, relación
sentimental y erótica,
aparece como un fenómeno
típico
de la adolescencia.
La masturbación,
primera forma de
actividad sexual,
es con mucha frecuencia
culpabilizada, y
como signo de fracaso
de las relaciones
heterosexuales.
El
comportamiento del
adolescente traduce
una inestabilidad
de sus objetivos,
de sus ideas, ya
que las diferentes
partes de su personalidad
evoluciona a velocidades
diferentes. El
adolescente está en
búsqueda
de su identidad,
como le demuestran
las ansiosas interrogaciones
sobre sí mismo.A
la vez que adopta
una actitud de
extraño
en su medio familiar,
el adolescente
trata de hacerse
reconocer en otro
medio y busca
la compañía
de otros adolescentes.
Los
amigos serán
el bastón
más
seguro en el
cual se apoyaran
para afrontar
los obstáculos
exteriores y
para
alcanzar metas.
Los
adolescentes
quieren
pertenecer a
una pandilla en
la cual estarán
sus amigos, los
que influirán
en muchas de
sus decisiones.
Quizá el
influjo del grupo
perjudique, o por
el contrario, sea
enormemente beneficioso.
Es poco frecuente
que un adolescente
con unas determinadas
características
de personalidad
caiga en un grupo
de gente que no
tenga nada que ver
con él.
Dentro de un mismo
grupo de edad se
originan amistades
apasionadas e exclusivas.
Cuando
esta búsqueda
de la identidad
a través
de la confrontación
con el semejante
no es posible,
por una u otra
razón,
algunos adolescentes
llevan diarios íntimos
que cumplen
la misma función.
Sin
embargo progresivamente
de rebelión
en rebelión,
de identificación
en identificación,
el adolescente
termina
por descubrirse.
Los
padres son el modelo
a seguir de los
hijos desde que estos
nacen. Son la plataforma
sobre la que se
desarrolla su estabilidad
emocional. Uno
de los desafíos
más
importantes para
los padres de hoy
es el de ser inmune
a las puñaladas
verbales de sus
criaturas. Aunque
estas lo hagan
sin pensar en el
verdadero
sentido de sus
palabras.
El
control de estos
se califica de molesto,
de ser el mayor
de los suplicios,
pero cuando los padres
se desentienden
los hijos necesitan
saber que ellos siempre
estarán
ahí pase
lo que pase.
ETAPAS:
1.1-
Preadolescencia.
Empieza
a partir de los
9 años.
El niño
o niña
que ya deja de serlo,
comienza a tener
ideas propias acerca
del vestido y del
aseo.
1.2-
Adolescencia puberal.
La
pubertad coincide
con un cambio físico
notable. La falta
de información
sobre estos cambios,
ocasiona una fuerte
dosis de angustia.
Los padres deben explicar
esta transformación
antes de que se
produzca. Sin embargo,
los padres informan
mejor a las chicas
sobre asuntos de
mujeres, que a los
chicos sobres erecciones
y poluciones nocturnas.
El
comportamiento de
los jóvenes
en esta etapa es muy
irritable con sus
padres y con sus hermanos,
critican las normas
de convivencia. Aunque
critiquen lo infantil,
no dejan de comportarse
como críos.
1.3-
Adolescencia media
A
partir de los 13
años,
el adolescente se
aísla
de los adultos que
hasta ahora influían
en su vida: padre,
madre, abuelos...
etc. e incluso se
avergüenza
de ellos, evita salir
de casa junto a sus
padres por si le pilla
algún
amigo.
El
desarrollo temprano
acompleja a las
chicas, el tardío
a los chicos. A ellas
les da vergüenza
llevar sujetador y
tener la regla antes
que las otras. El
crecimiento prematuro
en los chicos, por
el contrario, es objeto
de admiración
por parte de los demás.
1.3-
Adolescencia tardía.
La
edad de los 15 años
es crítica.
El joven deja de ser
parte de un grupo
y empieza a definirse
con una personalidad única
y privada. La relación
con el sexo opuesto
lo domina todo. Por
1ª vez
el chico o la chica
tiene ligue fijo.
1.4-
Postadolescencia.
Abarca
desde los 18 hasta
los 22 años
aproximadamente.
El
joven postadolescente
es un adulto que
espera en casa de
los padres a que
llegue el momento
de salir y formar
casa propia. La
postadolescencia
se define principalmente
por dos características:
-
Se accede a la independencia
económica
y social.
-
Se consolida la
relación
de pareja, quizá para
casarse.
EL
ADOLESCENTE Y SUS
VIVENCIA: ¿En
que se nota que
el adolescente
ya no es un niño?
Empieza
a razonar como un
adulto.
El
cambio físico.
La
sexualidad.
La
independencia.
Los
amigos.
Los
jóvenes
solo huyen de lo infantil
cuando le interesa.
Resulta llamativo
lo fácilmente
que caen los padres
en la trampa.
Despiertan
al joven de 11 años,
a pesar de que es
perfectamente capaz
de oír
el despertador.
Preparan
el desayuno y le
recogen el plato.
Se
convierten en "taxistas".
El bebé de
14 años
no sabe coger el autobús,
y a la mínima
está conduciendo
el coche a escondidas.
Dan
dinero extra sin
motivo justificado.
No
solicitan colaboración
en trabajos domésticos(hacer
la cama, recoger
el cuarto... etc.
LA
TIRANIA DEL CUERPO.
La
mayoría
de los adolescentes
no
quedan
satisfechos con
la metamorfosis,
que interpretan
como una deformación
física
de la que se
avergüenzan.
La
moda, la publicidad,
el cine y la
televisión
sugieren un estereotipo
corporal al que
todas aspiran.
A causa de esto
pueden surgir
enfermedades
graves como la
bulimia
o la anorexia.
La
anorexia nerviosa:
matarse de hambre.
La
anorexia nerviosa
o mental es un trastorno
psiquiátrico
grave que afecta a
una joven entre cada
doscientas y que se
caracteriza por el
rechazo de la comida
hasta llegar a la
inanición.
La
anorexia suele afectar
a chicas (mayoritariamante,
aunque también afecta
a varones)
cuya
edad
se halla entre la
pubertad y la adolescencia.
Estas muchachas
no están
conformes con su
imagen corporal,
aseguran poseer
un cuerpo más
ancho, gordo y fofo
de lo que es en
realidad, y comienzan
a jugar con dietas
para adelgazar,
sin control médico.
Tras
la ingestión
de un alimento,
la persona anoréxica
corre al baño
y vomita (en
los
casos de bulimia
pueden llegar
a vomitar hasta
10 veces)
LA
SEXUALIDAD.
Los
adolescentes experimentan
la pulsión
sexual de manera muy
diferente, según
la edad y el grado
de madurez que tengan.
Además
hay una gran diferencia
entre lo que siente
un chico y lo que
siente una chica.
Para
que el adolescente
alcance el desarrollo
psicosexual completo,
para que sea capaz
de disfrutar, compartir
y comprometerse
en un acto de amor
pleno, no basta con
haber alcanzado la
formación
genital correcta,
si no que necesita
el complemento de
una preparación
emocional adecuada.
Fases
de las relaciones
sexuales.
Pubertad:
idealización
y romanticismo. (10-13años)
Adolescencia
media: aproximación
al sexo contrario,
coqueteo y ligues.
(13-15 años)
Adolescencia
tardía:
enamoramiento. (15-18
años)
Postadolescencia:
noviazgo. (18 en
adelante)
En
la adolescencia
tardía,
la época
del enamoramiento,
los estudios, la familia
y los amigos pasan
a un segundo plano,
porque toda su vida
se centra en el "otro",
a quien encuentra
formidable, positivo
y sin defectos.
Mientras
se está enamorando
y es correspondido,
el adolescente se
siente pleno, feliz.
Su pasión
se desata cada vez
que oye hablar, ve
o piensa en la persona
amada. No obstante
en esta etapa tanto
frenesí celestial,
tiende a durar poco.
Uno
de los motivos fundamentales
de quebranto en el
enamoramiento es la
manera tan distinta
en que lo viven ambos
sexos.
Ellas maduran
sexualmente antes
que los chicos y
como consecuencia
son más
precoces en el
enamoramiento.
Interpretan el
impulso
sexual masculino
como algo humillante,
que las rebaja
a un mero objeto
sexual sustituible
y desechable.
Ellos tienen
más
experiencia en el
contacto físico-sexual
que ellas. El chico
busca una relación
para satisfacer
su impulso sexual.
El
contacto físico.
En
la adolescencia
tardía
el contacto físico
de la pareja puede
ser de 2 tipos:
I.-
El petting. Caricias,
abrazos, besos,
contactos intergenitales
que producen excitación
sexual. Este se practica
como sustituto del
coito, al que no quieren
llegar por alguna
razón
que temen.
II.-
El acto sexual pleno.
Es más
habitual hacia los
17 o 18 años.
Cuando es la primera
vez es muy frecuente
que la chica tenga
miedo. Muchas chicas
hacen el amor porque
no saben cómo
decir que no, y
algunas simplemente
tienen complejo
de virginidad.
Postadolesciencia:
etapa del noviazgo.
El
noviazgo se interpreta
como un proyecto
de futuro en el que
no intervienen condiciones
de tipo ideológico
ni moral. Los miembros
de la pareja desean
entregarse a esta
relación
sin reservas.
EL
MUNDO EXTERIOR Y
SUS PELIGROS.
El
grupo de amigos.
Los
amigos son la tabla
de salvación
que ayudan al joven
a independizarse
de los padres.
Los
jóvenes
que forman una
pandilla se sienten
especiales, diferentes
y tienden a presumir
de sus rasgos
distintivos:
forma de vestir,
hablar, jugar...
El
adolescente con
dotes de líder
es alguien capaz
de hacerse querer,
respetar e imitar
por los demás.
La pandilla de las
chicas se articula
en torno a un único
aspecto: tener
fama. Todo
lo que hacen y
a lo que aspiran
es a ser guays.
Todas las chicas
buscan el reconocimiento
de las demás
para mitigar la
continua amenaza
de no caer bien.
La pandilla femenina
se desintegra por
ensalmo en el instante
en que sus componentes
empiezan a salir
con chicos, ya
que desde ese momento
se adaptan al
ritmo que ellos
imponen y toda
su atención
se centra en tener éxito
con ellos, aunque
para ello tengan
que traicionar
a su mejor amiga
haciendo lo posible
por ligar
con el que le
gusta
a la otra.
El
colegio.
Para
muchos padres las
notas son la profecía
que anuncia el éxito
o el fracaso que los
hijos tendrán
en el futuro, de ahí que
el rendimiento escolar
sea objeto de constante
preocupación.
La
influencia de los
padres en el logro
académico
de sus hijos es importante,
puesto que si los
padres no presionan
a los hijos, estos
pasan de todo y como
consecuencia los profesores
pasarán
de ellos. Y en la
escuela el mimo
del profesorado es
fundamental.
Las
calificaciones escolares
señalan
la capacidad del alumno
para acabar su trabajo
a tiempo, memorizar
la información
que el colegio considera
fundamental, escribir
de forma correcta,
comprender lo que
lee y portarse bien,
pero no
indican el nivel de
inteligencia que éste
posee.
Drogas
y alcohol.
El
alcohol y las drogas
se utilizan para
modificar el estado
de ánimo.
Entre todas las trampas
en las que puede caer
un adolescente, el
uso y abuso de drogas
y de alcohol resulta
una de las que más
preocupan a los
padres.
La
mayoría
de los jóvenes
se inician en
el consumo de drogas
cuando ya llevan
algún
tiempo haciéndolo
con el alcohol.
La ingestión
en grupo, de
litronas y otros "pelotazos" actúa
como desinhibidor
del miedo ante
los
efectos negativos
del consumo de
drogas.
Muchos
padres tardan en
actuar con respecto
al consumo de bebidas
alcohólicas,
porque parten de la
visión
equivocada de que
siempre se ha bebido
y en ocasiones recuerdan
con nostalgia "aquella
borrachera en la que
nos divertimos tanto".
Cuando
un adolescente se
acostumbra a beber,
pierde el miedo
a los efectos negativos
de la droga y le
resulta más
fácil
empezar a consumirla.
Los
grupos de hoy
en día
no se conforman
con la nicotina
y continúan
consumiendo alcohol
y / o drogas.
Sin
embargo, un
gran porcentaje
de jóvenes
no consume drogas
ni bebe alcohol.
Suelen tener metas
elevadas en el terreno
académico
y deportivo, y
presentan un alto
rendimiento en
estos campos. No
se sienten marginados
cuando dicen "NO" al
consumo de estas
sustancias y alardean
de ello.
DEPRESIÓN
Y SUICIDIOS.
Todas
las personas sufren
un desgarro en el ánimo
en algún
momento de su
vida. La angustia,
la incertidumbre
y el miedo son
compañeros
inseparables.
La
depresión
no es una enfermedad
mental, sino
una alteración
del estado
de ánimo
tan profunda
que necesita
la intervención
de una terapeuta.
El sufrimiento
del
enfermo es
terrible
y quien consigue
superarlo
asegura que
hubiera preferido
padecer cualquiera
otra enfermedad.
Según
las estadísticas,
el suicidio de
personas entre 15
y 19 años
se ha triplicado
en los últimos
veinte años.
Incluso hay
casos
de suicidio
entre
niños
menores de
11 años.
Aunque
el niño
sea víctima
de miserias
y de tormentos
siempre alberga
la esperanza
de encontrar
salida en
el amparo
de un adulto.
El
adolescente,
por el contrario,
huye de la protección
adulta; quiere
sortear la
adversidad
por su cuenta.
Por primera
vez en su
vida la tragedia
y el desengaño
parecen carentes
de solución
y en ocasiones
sólo
vislumbra
una única
vía
de escape:
la muerte.
La tragedia
del suicidio
no depende
del éxito
que se tenga
o no
tras la
tentativa,
sino del
sufrimiento
interno
que padece
quien lo
intenta.
Muchos
jóvenes
coquetean con la
idea de la muerte
y lanzan comentarios
como prefiero
estar muerte antes
de seguir viviendo
en esta casa. La
mayoría
no tiene intenciones
serias ni definitivas
de acabar con
su existir. La
mayoría
de los adolescentes
no calcula bien
lo que significa
morir, dejar de
existir de un
minuto a otro.
Quieren desaparecer,
pero no para siempre.
El adolescente
rara vez se quita
la vida por impulso
y como reacción
a un acontecimiento
inmediato: romper
con el novio/a,
suspender, pelearse
en casa, etc.
Algunos
ordenan su dormitorio,
reparten su ropa
entre amigos,
escriben
una carta de
despedida...
VIOLENCIA.
Las
raíces
de las pulsiones
violentas de los
adolescentes se
hallan en la falta
de madurez para
controlar el comportamiento
cuando se presenta
un contratiempo
real o imaginario.
Al
igual que ocurre
con el niño
pequeño,
algunos jóvenes
reaccionan de forma
impulsiva, sin freno
emocional, y pueden
hacerlo ante un simple
comentario. Pero,
a diferencia del niño,
el adolescente posee
una fuerza física
y una capacidad para
maquinar la agresión,
de las que carece
un infante. Algunos
adolescentes utilizan
la violencia como
sistema de defensa.
Estos jóvenes
viven en un mundo
hostil, en el que
la agresión
y el acoso forman
parte de la vida cotidiana
en casa, en la escuela
o en el barrio. La
violencia es el medio
que tiene el adolescente
para descargar la
presión
interna que le acosa
insoportablemente,
porque no sabe interpretar
determinadas situaciones
sociales ni tampoco
las verdaderas intenciones
de otras personas,
de las que sospecha
sin cesar.
La
formación
de una banda juvenil
suele surgir de manera
espontánea,
cuando los chicos
se reúnen
en los salones recreativos,
discotecas, etc. Todos
comparten una gran
insatisfacción
por el mundo en el
que viven. El líder
de un grupo juvenil
pasa la mayor parte
del tiempo ocupándose
de su reputación
de luchador, su principal
cometido consiste
en ganar prestigio
ante sus súbditos.
Estos grupos empiezan
a dedicar todo su
tiempo de ocio, que
es mucho, a las demandas,
los ritos, la filosofía
de la banda, etc.
Buscan un lugar de
reunión,
por regla general
una casa abandonada,
un garaje o un bar;
en el que almacenan
consignas, panfletos,
alcohol, objetos robados...
etc. y donde planean
la estrategia de acción.
Los
científicos
aseguran que existe
una clara relación
entre este tipo
de conducta violenta
y el consumo de
drogas o alcohol.
FIN
DE LA ADOLESCENCIA
El
ocaso de la adolescencia
llega de forma tan
inesperada como
empezó.
Un buen día,
de pronto, asoma
un atisbo de incivilizada
humanidad en la
compostura del joven.
Quiere cooperar,
deja de criticar,
conversa con sus
padres, modera el
uso y disfrute del
teléfono,
trae al novio/a
a comer a casa
e incluso se ofrece
para sacar la basura.
Algo
insólito
para esos sufridos
padres resignados
a padecer el síndrome
de la adolescencia
el resto de sus
vidas. Algunos
adolescentes tardan
más
que otros en
dar la grata sorpresa
a sus progenitores.
Todo es cuestión
de tiempo; del
tiempo
que demoren en
lograr
esa independencia por
la que tanto
han luchado;
el día
que todo esté bajo
control :
orientación
sexual, profesional
y personal.
Ese día
el joven
reconocerá sin
pudor que
adora a sus
padres.
