TÉCNICAS DE ESTUDIO 

Las técnicas de estudio son, según Mayo (1992) un conjunto de herramientas, fundamentalmente lógicas, que ayudan a mejorar el rendimiento y facilitan el proceso de memorización y estudio.

A algunos pudiera sorprenderles el hecho de que hay que aprender a estudiar pero en realidad eso es lo que hay que hacer en muchos casos. Probablemente el error se encuentra en la propia definición de "estudiar", sinónimo de memorizar sin comprender. Sin embargo, esto no es estudiar. Estudiar es un trabajo profesional por un lado y por otro, un arte. Un arte entendido como el dominio de una serie de destrezas, habilidades y técnicas, que se aprenden con el ejercicio y que permiten la consecución del objetivo propuesto, en este caso del estudio. (Mayo, 1992)

Desde el punto de vista del desarrollo cultural y humano, el fin esencial del estudio es la formación integral de la persona, capacitándola para llevar una vida con plenitud, tanto a nivel individual como colectivo, una existencia activa, consciente.

Las técnicas de estudio no trabajan por sí solas, hay otras situaciones que promueven un adecuado o inadecuado empleo de las técnicas de estudio o manera de estudiar. Según Mayo (1992), es preciso que el estudiante se formule las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuándo estudio, a qué horas?
  2. ¿Estudio solo o con alguien?
  3. ¿Me apetece estudiar cuando lo hago o por el contrario parece que me duermo cada vez que trato de empezar una lectura?
  4. ¿Dispongo de un espacio agradable para el estudio?
  5. ¿Tengo las cosas ordenadas y me es fácil encontrarlas o por el contrario, mi habitación es tal caos que para empezar a estudiar ya necesito al menos 15 minutos en organizarme?

Hay personas que abren un libro en cualquier sitio y con solo una simple mirada ya les queda asimilado el concepto principal o los contenidos de la materia pero de estas personas hay pocas . Lo normal es que debamos dedicar cierto tiempo para entender y asimilar contenidos y que unos nos gusten más que otros, lo que significará que nos cuestan menos de estudiar. (Mayo, 1992)

Algunos de los aspectos que según Mayo (1992) debemos tomar en cuenta cuando estudiamos son:

  • Debe permitir que el estudiante se concentre , esto significa que tiene que estar libre de distracciones.
  • Tiene que poder trabajar adecuadamente , así pues la mesa y silla serán cómodas, la ventilación la adecuada, la iluminación mejor natural que artificial y si tiene que ser esta última mejor luz azul para así evitar el cansancio. Si por el contrario puede ser luz natural permitamos que entre por la izquierda en el caso de los diestros y por la derecha en el caso de los zurdos.
  • Tiene que permitirle pensar que el lugar es exclusivamente suyo , sin nadie que interfiera ni te desordene las cosas.

Materiales: Para poder sacar el máximo provecho al trabajo que realiza el estudiante, se debe ser ordenado, esto significa dos cosas:

      1. Procurar que cada material (libros, apuntes, lápices,...) estén ordenados en su lugar para así no perder tiempo buscándolos.
      2. Preparar previo todo lo necesario para una vez iniciado el estudio no tener que levantarte innecesariamente.

Horario: Es importante tener un horario de trabajo porque evitará al estudiante una pérdida innecesaria de tiempo y ayudará a crear y mantener unos hábitos de estudio. No es recomendable estudiar en las siguientes condiciones:

  • Tras un esfuerzo físico fuerte.
  • Si estás con fiebre.
  • Después de un disgusto.
  • Justo después de comer.
  • Si tenemos sueño.
  • En un ambiente inadecuado.

¿Cómo confeccionar un horario?

Establecer un horario nos ayuda a crear un hábito de estudio diario y evita que perdamos tiempo innecesario. Es importante que lo organicemos bien en función de una serie de cuestiones porque si no fuera así acabaría no funcionándonos. Hay que aceptar que el primer horario que confeccionemos no siempre será el que finalmente utilicemos porque es su uso el que decidirá su funcionalidad.

Los puntos principales que tendremos en cuenta a la hora de confeccionar el horario serán los siguientes:

  • El horario deberá tener carácter semanal .
  • A la hora de estructurarlo hay que tener en cuenta todas las ocupaciones fijas que hacemos , es decir, las actividades extraescolares, las clases en sí mismo, si disponemos de tiempo al mediodía, si jugamos el partido el sábado o solemos comer en casa de los abuelos el domingo. Hay que ser lo más precisos posibles para no desviarnos del horario confeccionado.
  • Cuando decidamos cuánto tiempo dedicar a cada asignatura hemos de pensar qué grado de dificultad nos representa la asignatura en cuestión.
  • Aprende a distribuir de manera correcta las asignaturas a estudiar, alternando aquellos que son de tu agrado y facilidad con las que presentan un mayor esfuerzo . De este modo evitarás cansancio y desconcentración.
  • Empieza con una asignatura que te resulte fácil o atractiva y deja también que una fácil cierre su tiempo de estudio personal.
  • Recuerda que no todo es estudiar; para poder rendir mejor debes intercalar tiempo libre (cada 45 minutos descansa unos 10 minutos) en tu estudio.
  • El ejercicio físico también es necesario y beneficioso para tu estudio.
  • El horario debe ser flexible y realista , esto significa que no tiene que ser tan duro que sea imposible de cumplir.
  • Recuerda que tienes que tenerlo siempre a mano y a la vista .

Atención y Concentración

En la página Web del Psicólogo en línea (2002) se define la atención como un foco de luz que ilumina un objeto y todo aquello que lo rodea. Conforme vamos alejándonos del objeto en cuestión dicho foco luminoso pierde intensidad. La concentración es un grado superior de la atención. Nos concentramos en el estudio cuando la atención se mantiene insistentemente sobre los problemas o ideas que estudiamos sin interrupción .

1ª regla a tener en cuenta para que nuestro foco de luz sea efectivo:

Eliminar todo aquello de encima de la mesa de estudio que no sirva para nada en ese momento. Si sólo está el libro el foco sólo tendrá una cosa para iluminar y la posibilidad de una distracción se reducirá.

Es importante que empiece a estudiar cuando se encuentre físicamente en condiciones, es decir, evitar estudiar inmediatamente cuando:

  • Apenas hayas dormido
  • Tras copiosas comidas
  • Apenas hayas comido
  • Tras una emoción fuerte o disgusto
  • Te sientas enfermo

Descanso y Relajación

El descanso y la relajación van de la mano con las técnicas de estudio. Cuando habla de descanso, Mayo (1992) se refiere a aquel tiempo en el que se para la actividad o más bien se hace otra distinta. Se trata al descansar de hacer un período de interrupción, de cambio para dejar de tener la sensación de cansancio que parecía invadirnos.

¿Cuándo se considera necesario descansar en nuestro tiempo de estudio ?

  • Cuando nos sintamos cansados, agotados por el trabajo intelectual hecho.
  • Cuando en el horario establecido lo tengamos así asignado.
  • En los minutos de descanso que hemos establecido en el horario es importante que sepamos relajar la musculatura, los puntos de tensión, que nos levantemos para quizás ir a la cocina a comer algo, salir fuera a airearnos, ojear una revista, etc... Es poco tiempo pero que sirve de "rotura", de "impas" entre una actividad intelectual y otra.
  • A veces no ha llegado el momento del descanso porque no estaba así establecido pero notamos que estamos bloqueados, como si ya no pudiéramos almacenar más datos, concentrarnos,... En esos momentos conviene también parar porque quizás hay alguna cosa que nos preocupa y tenemos que solucionarla antes de que el tiempo invertido haya sido del todo tiempo perdido.

Ver presentación de power point alusiva al tema

 

 


Inicio | Orientación Educativa | Orientación Vocacional | Enlaces | Documentos | Consultas | Revista digital


Sitio web desarrollado por Orientaweb

©2008 Orientaweb | Todos los derechos Reservados | Resolución óptima 800 x 600 px

Hospedaje Teckware | Diseño web Orientaweb